VECINOSDELINTERIOR.COM / 10 DE MAYO
Una nueva movilización encabezada por familiares y allegados de los cuatro policías detenidos por la muerte de Magalí Morales se realizó este fin de semana frente a los tribunales de Concarán. La protesta tuvo como principal objetivo volver a exigir la liberación de los efectivos y cuestionar el avance de la investigación judicial.
Durante la manifestación, los participantes expresaron su desacuerdo con las detenciones ordenadas en la causa y sostuvieron que no existen pruebas concluyentes contra los acusados. Además, remarcaron que la medida judicial se basó en criterios “parciales” y sin la suficiente objetividad.
El reclamo también apuntó a una supuesta contradicción en los argumentos utilizados por la Justicia para ordenar las prisiones preventivas. Según los familiares, se justificó la detención bajo la posibilidad de entorpecimiento de la investigación, pese a que los hechos ocurrieron hace seis años. “Si hubieran querido obstaculizar la causa, lo habrían hecho mucho antes”, manifestaron durante la marcha.

“Como familia tenemos miedo, ya no sabemos qué hacer. Todo esto sigue avanzando y no hay ni una sola prueba en contra de ellos”, expresaron allegados de los policías, quienes fueron detenidos en distintas etapas del expediente judicial.
En marzo, el juez Nicolás Coppola imputó al excomisario Reinaldo Clavero y al exsubcomisario Marcos Ontiveros por privación ilegítima de la libertad cometida por funcionario público, torturas seguidas de muerte e incumplimiento de los deberes de funcionario público, ordenando su traslado a prisión. En tanto, Eugenia Argüello y la exagente Victoria Torres habían sido procesadas por delitos de menor gravedad.
Sin embargo, a fines de abril, el Tribunal de Impugnaciones revisó la situación y resolvió que las dos mujeres también debían permanecer detenidas, por lo que se dispuso su arresto.
La convocatoria reunió a decenas de personas que marcharon durante varias horas en medio de las bajas temperaturas otoñales. La jornada concluyó entrada la noche, con pancartas y carteles colocados en los alrededores y accesos de los tribunales de Concarán.
Magalí Morales había sido detenida el 5 de abril de 2020 por incumplir el aislamiento social obligatorio durante la pandemia. Horas más tarde, fue encontrada ahorcada en una celda de la comisaría de Santa Rosa del Conlara.

















